LAS OFERTAS DE MOVISTAR

Hoy quería comentaros algo que me ocurrió el otro día y que me hace ver las ganas que tienen los operadores de telecomunicaciones y los esfuerzos por conseguir que los clientes contraten nuevos servicios.
Sonó mi teléfono fijo, algo que me resulta extraño ya que solo unos pocos tiene el número, así que me imagino que es algo verdaderamente importante. Al otro lado de la línea escucho una voz que me llama por mi nombre, a loa que asiento que soy yo. Se identifica como operadora de mi servicio de Internet y me pregunta que si estoy satisfecho con el servicio. Le contesto que sí y que no tengo ninguna pega.
El tema me empieza a llamar algo la atención cuando me pregunta cuánto pago por mi servicio mensual, a lo que le respondo que eso es algo que deberían saber si realmente fueran de mi compañía telefónica. En efecto, sabían cuánto pagaba, por lo que me relajé un poco.
Posteriormente me comenta que mi operador está ofreciendo una serie de ventajas a los clientes más fieles y por lo tanto me ofrecen contratar algunos servicios que no tengo con ellos por poco más de lo que pago actualmente, algo que me asegura que es muy ventajoso.
Pero les hice notar que aunque sí es cierto que el precio puede parecer bueno, en realidad la cantidad que me indicaba que pago actualmente incluye los impuestos indirectos, mientras que la oferta que me ofrecen no lo incluye, por lo que el precio en realidad aumenta a casa un tercio más de lo que me indican en realidad.
Pasada esa primera oferta, me indica que tienen otras, en este caso incluir un combo de Inetnert y teléfono móvil a un precio menor, pero en vista de lo que me habían comentado antes ya no me fiaba.
La verdad es que los operadores de Internet buscan por todos los medios fidelizar a sus clientes, aunque a veces puede que sus empleados se pasen de celo…

Llamada al movil : “Ofertón” de ADSL

La proliferación de ofertas e integración de los tres servicios principales (voz, datos y televisión) en paquetes combinados ha ido llevando estos servicios de banda ancha a nuestras casas hasta superar los 10 millones de líneas. Según la CMT, pese a estas ofertas , en España se paga un 10% más que en la media de la UE por el mismo servicio de acceso a internet a velocidades entre 2 y 10 megabits por segundo.Si nos fijamos en los precios de Telefónica , ésta tiene precios un 71,7% superiores a la media europea con cifras adaptadas al nivel adquisitivo de cada país.

En los discursos mecánicos y repetitivos cuando nos llaman para ofertarnos lo ultimo de cualquier compañia , indefectiblemente se oyen tópicos como:

“Hemos instalado una nueva tecnología en su barrio”:

Esto significa que han instalado un equipo propio en la central de Telefónica más cercana a nuestra casa y que pueden ofrecer servicios de ADSL desagregando el bucle local (o sea, alquilando a Telefónica el cable que va de la central hasta el salón o el recibidor de tu casa). Llamar ‘nuevo’ al ADSL es insultarnos y creer que hemos vivido los ultimos años en la inopia.

“Ya puede acceder a veinte megas reales en su casa”.

El problema es que la tecnología ADSL utiliza los cables de cobre que en muchos casos son del año 90 y que, a estas alturas, están hechos polvo y no pueden garantizar una velocidad óptima. Además, la distancia a la central es un factor que influye mucho en la calidad de la conexión. Existen páginas que te dicen exactamente dónde está la central más cercana a tu casa y cuál es la pérdida de calidad del servicio que te ofrece .

“Si hace la portabilidad de sus servicios a nuestra compañía”.

La “portabilidad” ( bendita palabra) es un procedimiento garantizado en los mercados de telecomunicaciones de la UE que permite a un usuario conservar la numeración de su línea fija o móvil aunque cambie de proveedor. El proceso es gratuito y no se puede denegar al usuario (salvo en excepcionales circunstancias, como no estar al corriente de pago o tener otro proceso de portabilidad en marcha). Eso sí, muchas veces hemos firmado una permanencia de doce, dieciocho y hasta veinticuatro meses a cambio de un descuento o un router y debemos pagar una penalización para compensar a la compañía por la pérdida de ingresos que tendrá nuestra marcha. Hay que pedir las condiciones por escrito antes de aceptar cualquier oferta para saber a qué se compromete cada parte antes de firmar y para saber cuánto tendremos que pagar, exactamente, por los servicios que contratamos.

INTERNET EN ESPAÑA

Según diversas organizaciones de consumidores, el precio de los servicios de Internet de Alta Velocidad en España se acerca al doble con respecto al resto de la Unión Europea. Este hecho lo destaca sobre todo la OCU, quien ha comparado las ofertas de casi cincuenta operadores de telecomunicaciones y ha presentado un informe que apunta a que el precio de un paquete integrado de comunicación y ocio (Internet, teléfono fijo y televisión por cable, por ejemplo) es prácticamente el doble en España frente a nuestros vecinos franceses incluso si se busca el precio más barato.

 Además, la velocidad de conexión no tiene nada que ver con el precio de los servicios, pues a pesar del notable aumento de las tarifas con respecto a la velocidad real de conexión esta es más lenta que la de nuestros vecinos europeos.

 Tampoco se puede explicar este aumento de precios en la posibilidad de incluir nuevos servicios avanzados, ya que el paquete integrado no presenta ninguna novedad con respecto a los de las demás compañías de servicios de telecomunicaciones de Europa.

 Los datos reflejados por el estudio revela lo que todos los usuarios de Internet en España conocemos: la conexión a Internet de la que disfrutamos los internautas españoles no tiene la relación calidad-precio que nos merecemos, ni tampoco se acerca a la que disfrutan el resto de los usuarios de los países de nuestro entorno. Por eso, las organizaciones de consumidores han solicitado en repetidas ocasiones que los organismos responsables se aseguren de que las operadoras hagan lo posible por ofrecer el servicio que al menos se ofrece en el resto de la Unión Europea y al precio del resto de compañías.

 Al menos, nos queda el consuelo de esperar que las empresas lancen ofertas con las que conseguir tener una conexión más barata que la que tenemos actualmente.

 

LA FIBRA ÓPTICA EN ESPAÑA

Si bien España puede presumir de algunas cosas, lamentablemente su sistema de telecomunicaciones no es una de ellas, sobre todo porque se trata de una red que tecnológicamente es de las menos desarrolladas pero a la vez es una de las más caras de toda Europa, algo que todos los años tanto organizaciones de consumidores como internautas individuales insisten en recordarnos.

No obstante, hoy en día es casi imprescindible contar con una buena red de comunicaciones, sobre todo en lo relacionado con las conexiones a Internet, por lo que se calcula que para el año 2025 aproximadamente un cincuenta por ciento de los hogares podrán disponer de una red de fibra óptica, si bien estos datos podrían ser bastante conservadores.
El principal problema de estas infraestructuras es su coste, razón por la que las grandes compañías de telefonía y servicios de Internet se centran en las grandes áreas urbanas, como Madrid y Barcelona, por su indudable potencial económico y su capacidad de albergar redes de varios operadores, aunque en los casos de otras áreas menores o incluso con menos de mil habitantes al no tratarse de zonas rentables lo más normal es que como mucho llegue una sola red y no exista competencia, razón por la cual quien quiera tener Internet a través de fibra óptica no podrá comparar precios ni podrá acogerse a ofertas por competencia.
Por desgracia, el mapa tecnológico español nos indica que casi con total seguridad seguiremos teniendo el sistema de comunicaciones menos desarrollado y más caro de toda Europa, al menos por una cantidad indefinida de años. Por lo tanto, me atrevo a aconsejaros que por el momento continuéis con una conexión a Internet basada en la línea telefónica avanzada, como el ADSL o el VDSL, ya que con veinte o treinta megas de velocidad podremos conectarnos y no tendremos que gastar de más, al menos mientras haya competencia en este campo.