LA FIBRA ÓPTICA EN ESPAÑA

Si bien España puede presumir de algunas cosas, lamentablemente su sistema de telecomunicaciones no es una de ellas, sobre todo porque se trata de una red que tecnológicamente es de las menos desarrolladas pero a la vez es una de las más caras de toda Europa, algo que todos los años tanto organizaciones de consumidores como internautas individuales insisten en recordarnos.

No obstante, hoy en día es casi imprescindible contar con una buena red de comunicaciones, sobre todo en lo relacionado con las conexiones a Internet, por lo que se calcula que para el año 2025 aproximadamente un cincuenta por ciento de los hogares podrán disponer de una red de fibra óptica, si bien estos datos podrían ser bastante conservadores.
El principal problema de estas infraestructuras es su coste, razón por la que las grandes compañías de telefonía y servicios de Internet se centran en las grandes áreas urbanas, como Madrid y Barcelona, por su indudable potencial económico y su capacidad de albergar redes de varios operadores, aunque en los casos de otras áreas menores o incluso con menos de mil habitantes al no tratarse de zonas rentables lo más normal es que como mucho llegue una sola red y no exista competencia, razón por la cual quien quiera tener Internet a través de fibra óptica no podrá comparar precios ni podrá acogerse a ofertas por competencia.
Por desgracia, el mapa tecnológico español nos indica que casi con total seguridad seguiremos teniendo el sistema de comunicaciones menos desarrollado y más caro de toda Europa, al menos por una cantidad indefinida de años. Por lo tanto, me atrevo a aconsejaros que por el momento continuéis con una conexión a Internet basada en la línea telefónica avanzada, como el ADSL o el VDSL, ya que con veinte o treinta megas de velocidad podremos conectarnos y no tendremos que gastar de más, al menos mientras haya competencia en este campo.