Llamada al movil : “Ofertón” de ADSL

La proliferación de ofertas e integración de los tres servicios principales (voz, datos y televisión) en paquetes combinados ha ido llevando estos servicios de banda ancha a nuestras casas hasta superar los 10 millones de líneas. Según la CMT, pese a estas ofertas , en España se paga un 10% más que en la media de la UE por el mismo servicio de acceso a internet a velocidades entre 2 y 10 megabits por segundo.Si nos fijamos en los precios de Telefónica , ésta tiene precios un 71,7% superiores a la media europea con cifras adaptadas al nivel adquisitivo de cada país.

En los discursos mecánicos y repetitivos cuando nos llaman para ofertarnos lo ultimo de cualquier compañia , indefectiblemente se oyen tópicos como:

“Hemos instalado una nueva tecnología en su barrio”:

Esto significa que han instalado un equipo propio en la central de Telefónica más cercana a nuestra casa y que pueden ofrecer servicios de ADSL desagregando el bucle local (o sea, alquilando a Telefónica el cable que va de la central hasta el salón o el recibidor de tu casa). Llamar ‘nuevo’ al ADSL es insultarnos y creer que hemos vivido los ultimos años en la inopia.

“Ya puede acceder a veinte megas reales en su casa”.

El problema es que la tecnología ADSL utiliza los cables de cobre que en muchos casos son del año 90 y que, a estas alturas, están hechos polvo y no pueden garantizar una velocidad óptima. Además, la distancia a la central es un factor que influye mucho en la calidad de la conexión. Existen páginas que te dicen exactamente dónde está la central más cercana a tu casa y cuál es la pérdida de calidad del servicio que te ofrece .

“Si hace la portabilidad de sus servicios a nuestra compañía”.

La “portabilidad” ( bendita palabra) es un procedimiento garantizado en los mercados de telecomunicaciones de la UE que permite a un usuario conservar la numeración de su línea fija o móvil aunque cambie de proveedor. El proceso es gratuito y no se puede denegar al usuario (salvo en excepcionales circunstancias, como no estar al corriente de pago o tener otro proceso de portabilidad en marcha). Eso sí, muchas veces hemos firmado una permanencia de doce, dieciocho y hasta veinticuatro meses a cambio de un descuento o un router y debemos pagar una penalización para compensar a la compañía por la pérdida de ingresos que tendrá nuestra marcha. Hay que pedir las condiciones por escrito antes de aceptar cualquier oferta para saber a qué se compromete cada parte antes de firmar y para saber cuánto tendremos que pagar, exactamente, por los servicios que contratamos.